Poblado flotante Kompong Khleang y el timo del orfanato

Durante mi viaje por Camboya tuve la oportunidad de visitar un poblado flotante justo a las puertas del lago Tonle Sap, el lago más grande de todo el sudeste asiático.

Visitar el poblado de Kompong Khleang y alrededores es una de las excursiones de un día que puedes realizar si estás un poco saturado de visitar los templos de Angkor.

La zona fue hace pocos años un foco importante de malaria, donde sigue habiendo mucho miedo cuando el nivel del agua es muy bajo y el pueblo deja de ser flotante para posarse sobre un barrizal. Los locales viven sin darle importancia al arma de doble filo que es el turismo en áreas de este tipo, donde las grandes necesidades del pueblo se mezclan con la prosperidad económica de unos cuantos.

Entrando al poblado flotante desde el lago Tonle Sap

 

La visita, enmarcada en uno de los parajes más curiosos e interesantes que tuve la oportunidad de contemplar durante mi aventura camboyana, se tornó incómoda y en momentos violenta cuando se convirtió más en un teatro por parte de unos cuantos que en lo que suponíamos sería una visita acompañada a un poblado típico camboyano.

Todo empezó bien temprano por la mañana, unos viajeros del hotel con los que estuve visitando  Angkor y yo, nos dispusimos a visitar el poblado flotante debido a la recomendación de la recepcionista del hostel  donde nos hospedábamos.

El pequeño puerto para embarcar hacia el poblado flotante se encuentra a unos 40 minutos en tuk-tuk desde el centro de Siem Reap. Las excursiones guiadas por locales tienen la duración de 45min- 1 hora entre los canales que desembocan en el inmenso Tonle Sap.

Al llegar al puerto te hacen comprar una entrada con un precio fijado de 25 dólares. De nada sirve negociar.

 

Tienda de refrescos y algo para picar

Entre los lugares a los nos llevaron en barco se encuentran un bar/tienda de souvenirs donde puedes alimentar peces y cocodrilos, casas de locales que hacen vida completamente normal, un improvisado local flotante con mesas de billar o (aquí viene lo peor) un supuesto orfanato donde recogen a niños cuyos padres tienen problemas y no pueden cuidar de ellos.

 

Vídeo de entrada al poblado flotante:

 

 

Visita al orfanato en el poblado flotante

La visita al orfanato estuvo completamente orquestada. Primero te llevan a una tienda de comida al por mayor donde puedes comprar arroz o noodles para los niños. Compras la comida, ellos se encargan de embarcarla y te llevan al orfanato donde los niños recogen el paquete, te haces una foto con ellos y vuelven a sus rutinas de niños.

A los tres que íbamos en la excursión nos pareció una tomadura de pelo y no nos debimos dejar llevar. Primero porque les costaba bastante explicar sobre el funcionamiento del centro y rehuían algunas preguntas; segundo porque por más tarde por internet leímos cosas como que los niños eran cedidos por los padres durante el día o que los alimentos volvían de nuevo al almacén donde se compraban a la espera del siguiente sensible y despistado turista…

 

Sí, señoras y señores, sin saberlo caímos en una auténtica trampa para el turista.

 

Saboreando una Angkor con los guías

A pesar de que la visita se tornase un poco agría debido al circo montado, me pareció un lugar sumamente interesante. Un pueblo completo, organizado a los lados del canal en pequeñas casas flotantes donde niños y adultos hacen vida normal.

Pudimos pasar la tarde con los dos chicos que nos guiaron por el poblado e incluso nos enseñaron a navegar por los estrechos canales.

 

 

 

Una lástima que la avaricia de unos cuantos empañe una visita tan interesante a un sitio donde es realmente necesaria ayuda.

 

 

 

Os dejo unas cuantas imágenes para que os hagáis una idea del poblado flotante.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *